Ya transcurrió casi todo el mes de enero y no se tienen novedades de la investigación de la Oficina Descentralizada de la Autoridad Nacional de Control del Poder Judicial (ODANC) contra el juez Guido Chevarría Tisnado. Este magistrado fue suspendido por seis meses en julio pasado por “faltas muy graves” en el ejercicio de sus funciones.
El expediente de Chevarría Tisnado no sólo está plagado de relaciones impropias con abogados litigantes, sino también de “joyas” jurídicas por las que instancias superiores le han enmendado la plana.
El caso más sonado es el de Deportivo Binacional, en el que la Corte Superior de Puno anuló la medida cautelar “exprés” que devolvió al equipo de Juliaca q la Liga 1. Con su fallo, Chevarría generó un gran desorden en el torneo profesional del año pasado, al punto que se anularon todos los partidos jugados por el club.
En los próximos días, se espere que la misma Corte anule otra polémica sentencia de Chevarría en el caso del Proyecto Minero Katy, ubicado en la comunidad campesina de Jatucachi. En este proceso, Chevarría dictó una sentencia que va en contra de jurisprudencia del Tribunal Constitucional y que ignora los acuerdos alcanzados entre el proyecto y la comunidad.
