Días atrás, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) anunció que: Loreto, Puno, Huancavelica y Piura; son las regiones más pobres del Perú, una realidad que se suma con otra información lamentable, pues la Defensoría del Pueblo dio a conocer que estos cuatro departamentos concentran el 32 % de los conflictos sociales.
Cabe recordar, que en el caso de Puno el año pasado sus municipalidades invirtieron el 70.7 % de su presupuesto en proyectos públicos. Sin embargo, en el desagregado, la comuna distrital de Coata invirtió apenas el 12 %, mientras que la de Achaya registró un 14 %.
En lo que va del 2024, el avance de los distritos puneños es del 21.6 %; pero, hay tres municipios que hasta el momento no han gastan un solo sol y otros nueve únicamente llegan al 5 % del gasto.
“Puno es una región donde más del 90 % es informal y el empleo se concentra en el agro familiar. Esto, junto a la brecha de sanidad y social, y el impacto negativo de la minería informal, es un impedimento para el desarrollo de la región”, expresó Paola Herrera, analista del Instituto Peruano de Economía (IPE).
