El economista Juan José Marthans expresó su preocupación por el severo deterioro institucional del Perú, el cual impide aprovechar las fortalezas macroeconómicas del país. “Perú es una suerte de lamento en términos de calidad del Estado; es una deficiencia permanente”, afirmó. A pesar del buen desempeño en reservas internacionales y deuda pública, alertó que el bienestar social sigue estancado debido a la ausencia de reformas estructurales reales en las últimas tres décadas.
Marthans cuestionó que los partidos políticos operen sin renovación de cuadros y sin rendición de cuentas, lo cual ha generado una clase dirigente desvinculada de la ciudadanía. “El sector político no le rinde cuentas a nadie y, cuando lo hace, es entre ellos”, indicó. Propuso que la próxima administración inicie una reforma política seria, incluyendo cambios constitucionales, para evitar que los partidos sigan capturados por grupos de poder sin legitimidad democrática.
Además, señaló que la descentralización, en su forma actual, es un “garabato” que alimenta la corrupción y no resuelve los problemas territoriales. A su juicio, debe haber una fiscalización pública real sobre los megaproyectos nacionales y un mayor protagonismo ciudadano en la vigilancia estatal. “Tenemos una gran macroeconomía, pero con una vergüenza de términos de distribución del bienestar al interior de todos los peruanos”, concluyó.
