El presidente del Frente de Defensa de la Cuenca Llallimayo, Hernán Nina Zamata, lamentó que hasta hoy los acuerdos de las mesas técnicas de trabajo sostenidas con las autoridades del gobierno regional solo hayan quedado en promesas.
Según precisó, hace algunos días atrás se volvieron a reunir después de 8 meses para ver los avances en la implementación de los proyectos de remediación ambiental a favor de los distritos de Cupi, Llalli, Umachiri y Ayaviri.
Dijo que estuvo pendiente la socialización de los resultados de los estudios de agua, que según la población continúa contaminada, afectando la salud de los moradores.
De la misma forma, refirió que esperan la ejecución del proyecto de la nueva planta de tratamiento de aguas acidas, que debe ser implementado con recursos del Ministerio de Energía y Minas.
El dirigente, subrayó que también esperan el aporte del Gobierno Regional de Puno, pues se requieren de proyectos productivos y acciones de mitigación de la contaminación ocasionada por la mina Arasi de la empresa Aruntani.
Nina Zamata, dijo que urge la recuperación y tratamiento de los recursos hídricos, más aún cuando en Puno continúa el problema de la escasez de agua, “muchos de los pobladores hoy están obligados a consumir los recursos hídricos de la cuenca contaminada, poniendo en riesgo su salud”, indicó.
