En septiembre se trasladaron vicuñas de las islas Yuspique y Caana, en Anapia (Yunguyo), hacia los Comités de Uso Sustentable de Camélidos Sudamericanos Silvestres (CUSCSS) de Cercojaque, en Ácora, y Copani El Rosario, en Mañazo. La decisión respondió a la preocupación de los residentes, quienes señalaron que “el incremento de la población de esta especie estaba afectando su producción pecuaria”. El objetivo es compatibilizar la conservación de la fauna silvestre con las necesidades productivas de las comunidades locales.
La operación estuvo a cargo del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), que coordinó permisos y trámites en Puno con respaldo de Lima. Además, se realizó dentro del periodo permitido por la normativa, entre el 1 de agosto y el 31 de octubre. “La finalidad es garantizar la conservación sostenible de las vicuñas y el equilibrio armonioso con las actividades productivas de las comunidades locales”, precisó la entidad. Con ello, se busca asegurar un manejo responsable de los camélidos y prevenir futuros conflictos.

